Barcelona es una de las ciudades más caras de España, pero dentro del término municipal siguen existiendo barrios donde el precio por metro cuadrado queda muy por debajo de la media de la ciudad. La clave está en alejarse del centro y del frente marítimo y mirar hacia los distritos del norte.
Nou Barris, el distrito más asequible
Barrios como Ciutat Meridiana, Torre Baró, Roquetes o la Trinitat Nova llevan años encabezando la lista de los más baratos de la ciudad. Son pisos pequeños, normalmente de los años sesenta y setenta, en fincas sin ascensor o con ascensor instalado después. A cambio, tienen metro y autobús y buena conexión con el resto de Barcelona.
Sant Andreu y Horta-Guinardó
En Sant Andreu destacan Baró de Viver y el Bon Pastor, mientras que en Horta-Guinardó merece la pena mirar el Carmel, la Teixonera y Can Baró. Son zonas con cuestas y calles estrechas, pero con un ambiente de barrio que muchos compradores valoran, y precios que permiten entrar con una hipoteca más baja.
Qué revisar antes de comprar
- Estado de la finca: fachada, bajantes y si hay derramas aprobadas en la comunidad.
- Ascensor: su ausencia abarata mucho el piso, pero penaliza la reventa.
- Cédula de habitabilidad y certificado energético en vigor.
- Si el edificio está afectado por alguna inspección técnica pendiente.
Un piso barato en Barcelona rara vez está impecable. Calcula siempre el coste de la reforma antes de hacer una oferta.



